Investigadores principales: Philippe Boutry, Matthieu Brejon de Lavergnée.

Miembros participantes: Dominique Kalifa, Éric Anceau, Nathalie Duval, Jacques-Olivier Boudon.

Otros posibles copartícipes: IUF (Ph. Boutry), Labex EHNE (Escribir una nueva historia de Europa), École des Chartes, Senado francés, Academia de Ciencias Morales y Políticas, Centro de Sociología de las Organizaciones de Sciences Po (Marie Chessel), revista Les Études Sociales…

El 25 de mayo de 1848, la Asamblea Constituyente, a instancias de su Comisión de Trabajo, emitió un decreto por el que se puso en marcha un proyecto nacional de Enquête sur le travail agricole et industriel (Encuesta sobre el trabajo agrícola e industrial): a nivel cantonal, una comisión, presidida por el juez de paz, debía reunir a los alcaldes de los municipios y a los representantes de los empleadores y de los empleados de cada rama de actividad para evaluar el estado económico, social y moral de las «industrias» y los «trabajadores» —en su sentido más amplio— de la circunscripción. La Enquête sur le travail agricole et industriel daba continuidad a las primeras encuestas sobre el mundo obrero, la de Eugène Buret, De la misère des classes laborieuses en France et en Angleterre (1840), o la de Louis-René Villermé, Tableau physique et moral des ouvriers employés dans les manufactures de coton, de laine et de soie (1840). Es contemporánea al estudio Des classes ouvrières en France pendant l’année 1848, publicado por el economista Adolphe Blanqui en 1849. En estos enfoques puede detectarse una doble perspectiva: «moral», en el sentido muy general que la «filantropía» le confiere al término, y «social», en un sentido igualmente amplio, tanto económico como sociográfico.

Estas encuestas fueron partícipes del nacimiento de las ciencias sociales que perseguían un objetivo teórico de comprensión de lo social, pero también uno práctico, destinado a resolver la nueva «cuestión social». Las encuestas contribuyeron a establecer su legitimidad «científica»; se suponía que debían proporcionar el material verdadero sobre el que se basaba la demostración y se ejercía el razonamiento. Pero ¿qué sabemos exactamente sobre las encuestas llevadas a cabo por las ciencias sociales? ¿No tendieron los propios autores a eliminarlas en la presentación de los resultados de sus investigaciones?

Este proyecto consiste en reexaminar el momento de la encuesta concediéndole toda su importancia, como se ha hecho, por ejemplo, en antropología, en relación con algunas encuestas de referencia (como la de Margaret Mead sobre la sexualidad). Se trata, en cierto modo, de abrir la «caja negra» de las ciencias sociales, lo que implica el poder encontrarla, porque las huellas dejadas por las encuestas en el siglo XIX son evidentemente menos numerosas que hoy en día (cf. la encuesta sobre Plozevet).

Postulamos que tales huellas pueden ser encontradas en la correspondencia, científica o personal, de los investigadores. Examinaremos, pues, un corpus de esta naturaleza, relativamente homogéneo porque está compuesto de cartas producidas en el seno de una misma escuela de ciencia social, la de Fréderic Le Play (1806-1882), para la cual la encuesta era, precisamente, la piedra angular de la actividad científica. Las publicaciones de Le Play y sus discípulos sobre la vida de la clase obrera (el primer volumen de Les ouvriers des deux mondes, publicado en 1857; los seis volúmenes de Les ouvriers européens, publicados entre 1877 y 1879) forman claramente parte de esa «economía social» que es, indisociablemente, una «economía moral».

A partir del cúmulo de correspondencia del propio Le Play (véase el inventario en Les Etudes sociales, nº 142-143-144, 2006) y de sus discípulos de primera generación, como Henri de Tourville (1842-1903), Edmond Demolins (1852-1907) (Biblioteca Nacional de Francia, departamento de manuscritos) y Paul de Rousiers (1857-1934) (archivos privados), y de segunda generación, como Robert Pinot (1862-1926) y Paul Roux (1851-1918) (archivos privados), se tratará de dilucidar la realidad concreta de las encuestas realizadas en espacios extremadamente diversos (Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Francia, Suiza), sus desafíos explícitos e implícitos, sus aporías y sus sesgos (subjetividad del investigador, intenciones morales y sociales). Esta también es una contribución al estudio social de la constitución de un campo intelectual, con sus revistas, sus instituciones de enseñanza e investigación, sus sociabilidades y circulaciones académicas, sus formas de reconocimiento y exclusión.

La línea de investigación «De lo moral a lo social: prácticas y teorías de la encuesta. En torno a los archivos del movimiento leplaysiano» tiene un triple propósito: hacer accesible, mediante el registro de datos de forma digital y una edición en línea, un corpus de encuesta original y aún subutilizado; comprender, en los procedimientos de encuesta, el vínculo entre sociedad y morales del siglo XIX (como sabemos, el propio Le Play estaba influenciado en parte por el positivismo comtiano y en parte por el tradicionalismo de Louis de Bonald, pero sus discípulos e imitadores obedecían a lógicas diversas a tal punto que algunos de ellos formaron una corriente disidente de la ciencia social); y, por último, analizar el legado de la encuesta leplaysiana en las ciencias sociales en ciernes en el cambio de los siglos XIX y XX, principalmente en la sociología, pero también en la psicología social y la historia de las mentalidades colectivas.

Esta línea de investigación, que se centra en la Europa y los Estados Unidos de los años 1850-1920, tendría una dimensión editorial, histórica e historiográfica; podría dar cabida, en torno a los archivos leplaysianos, a contribuciones de varias disciplinas: historia, sociología, derecho, filosofía, economía, estadística.